domingo, 22 de febrero de 2009

LA NUEVA MORAL

En estos días de diciembre, recordamos con mayor afán a un ser humano pleno llamado, Jesucristo. Quién aún hoy nos hace reflexionar sobre la conveniencia de construir una nueva moral que deje de tener como base la explotación, la miseria, la enajenación y la injusticia. Una nueva moral que tenga como base el pleno respeto de los derechos humanos, ese catálogo de prerrogativas sin las cuales un ser humano no puede alcanzar su plenitud.

Una condición necesaria para la construcción de la nueva moral es la eliminación del sistema monetario, en virtud, de que en los contextos que genera se crea un modelo de esclavitud en que los cepos, grilletes y cadenas han sido sustituidos por la deuda , el interés y la inflación.

METAMORFOSIS HUMANA

En estos días, siempre recuerdo algunas de las sabias expresiones de Jesucristo, como la que dice: " El único demonio del que el hombre debe ser redimido, es su ser inferior. Si el hombre desea encontrar a su enemigo debe mirar dentro de él; su nombre es el ser inferior". Hoy día, ya liberado de la influencia del adoctrinamiento religioso de mi infancia, me he permitido interpretar que el ser inferior al que se refiere, Jesucristo, es el ser ignorante de la auténtica naturaleza humana y de las cosas, que habita dentro de todos los seres humanos al nacer, y que va transformándose durante toda la vida, por medio de la educación humanizad ora y el contacto con sus semejantes, en un ser superior: el ser plenamente humanizado.

LEYES DE LA NATURALEZA

Nuevamente parafraseando a Jesucristo: "Las leyes de la naturaleza son las leyes de la salud y el que vive de acuerdo a esas leyes nunca está enfermo. El pecado es la transgresión de esas leyes, y el que peca está enfermo". Haciendo una interpretación bien intencionada de la expresión anterior, la naturaleza a diseñado al ser humano como un ser multidimensional (ser vivo en un sistema ecológico, racional, libre, social, creativo, político, histórico, sexuado, etc.) que debe conocerse así mismo y a su entorno, como una condición indispensable, para evitar caer en errores, abusos o impertinencias. Haciendo una analogía con una computadora, si no conocemos sus propiedades no podremos usarla convenientemente. Si actuáramos de acuerdo con las leyes de la naturaleza dejarían de existir la explotación del hombre por el hombre, las enajenaciones religiosas, los etnicismos y nacionalismos a ultranza. La especie humana estaría unida para enfrentar los verdaderos problemas que la amenazan.

ME INVENTO A MI MISMO

A pesar de que somos seres libres, es decir seres con el poder de elección, casi siempre nuestras motivaciones para actuar son producto del poder de elegir de personas que nos han precedido en la grandiosa experiencia de vivir, pero que como todo ser que se atreve a ejercer su libertad es susceptible de equivocarse, por lo que resulta conveniente no aceptar esos modelos de comportamiento sin someterlos previamente a una profunda reflexión para saber si son convenientes o no. Pero sin caer en la irracionalidad de querer llevar la contraria a lo que nuestra conciencia nos dice que es bueno, conveniente, positivo, justo por no atentar contra la dignidad humana.
Reflexionando sobre los ecos de mi daemonion, me pregunto; será conveniente tener un amo, un líder, un legislador o un pastor al cual debamos seguir ciegamente, como si en lugar de ser seres libres, fuéramos autómatas...¡Claro que no, ni lo será jamás entre seres racionales críticos! Todo ser humano tiene derecho a hacer sus propias elecciones y a construirse a sí mismo. Todo ser humano debe ejercer su propia capacidad para inventar y elegir nuevas posibilidades siempre de manera responsable e informada. Sin olvidar jamás que, la libertad es la facultad que amplía todas nuestras demás facultades, como dijera Emmanuel Kant.

SOY UN SER HISTORICO

Todos los seres humanos tenemos el poder para comprender y transformar la realidad sociocultural en que nacimos y que ha sido construida por hombres y mujeres, que en múltiples ocasiones no llenaban el molde de lo humano, en todas aquellas cosas que son contrarias a la auténtica naturaleza humana y que impiden el pleno desarrollo y realización de la Humanidad. Todos juntos debemos construir una realidad sociocultural en la que todos nos reconozcamos y respetemos la misma dignidad y derechos.

SOY UN SER COSMICO

Los seres humanos tenemos el poder para asumirnos como el sistema nervioso de un universo de vibraciones cuánticas a las que sabemos dar forma y sentido. Somos el producto de la evolución de un universo que despierta a la conciencia de sí mismo. Somos una Entidad que lucha por construir su omnipotencia, omnipresencia y omnisapiencia. Somos una especie destinada a poblar todos los rincones del Cosmos con facultades potenciadas por nuestra ciencia y tecnología.

SOY UN SER SEXUADO

Los hombres y las mujeres tenemos el poder para reconocer y aceptar que nuestras diferencias anatómicas y fisiológicas nos complementan y posibilitan la perpetuación de nuestra grandiosa especie y de reconocernos recíprocamente la misma dignidad y derechos. Esta facultad nos permitirá multiplicarnos y poblar el Cosmos.